El avión con María Bútina a bordo aterriza en Moscú tras su liberación de prisión en EE.UU.

El avión con María Bútina a bordo aterriza en Moscú tras su liberación de prisión en EE.UU.

La activista rusa había cumplido una pena de 18 meses tras las rejas por cargos considerados por Rusia como ilegítimos.

María Bútina ha hecho su llegada a Moscú este sábado luego de ser deportada desde EE.UU. La activista rusa había cumplido una condena en el país norteamericano tras ser acusada de ejercer como agente extranjera y conspirar para actuar como espía de Rusia.

Según informa Reuters, Bútina ha sido recibida en el aeropuerto Sheremétievo por su padre y por periodistas que le han entregado flores.

El viernes, Bútina abandonó la prisión en Florida donde permaneció poco menos de 18 meses, condena que le fue dictada en abril de 2019 cuando ya había cumplido nueve meses recluida. Ayer fue trasladada a un centro migratorio en Miami previo a la deportación a su país de origen.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia había declarado en mayo que la pena dictada contra la mujer de 30 años estuvo motivada políticamente.

«Nuestra compatriota ha sido condenada solo por ser ciudadana de Rusia», reza el comunicado de Exteriores, en el que se precisa que la sentencia supone «una mancha vergonzosa en el sistema judicial estadounidense que completó sin cuestionamientos un encargo político evidente».

El padre de la acusada, Valeri Butin, denunció en una entrevista con RT que su hija había estado mucho tiempo encerrada en régimen de aislamiento, algo que «no puede sino tener un impacto negativo en su condición física y mental», debido a que «es difícil decir cuánto tiempo una persona común puede soportar ese tipo de tortura».

En 2016, María Bútina llegó a EE.UU. para estudiar Relaciones Extranjeras en la Universidad Americana (Washington).
El 15 de julio de 2018, fue detenida bajo la acusación de ejercer como agente extranjera y conspirar para actuar como espía de Rusia en territorio norteamericano.
Se ha señalado a Bútina por organizar eventos en favor del derecho de poseer armas de fuego, actividades que, según EE.UU., no estaban debidamente registradas como cabildeo político y promovían los intereses de Rusia.
A pesar de que en principio rechazó los cargos, el pasado 10 de diciembre trascendió que Bútina aceptó cooperar con las autoridades estadounidenses y declararse culpable, aunque solo del cargo de conspiración.
Más información, en breve.

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