La «sombra» de Breivik: En qué se asemeja el ataque en Nueva Zelanda con atentado de 2011 en Noruega

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La «sombra» de Breivik: En qué se asemeja el ataque en Nueva Zelanda con atentado de 2011 en Noruega

En su manifiesto divulgado este viernes, el autor de la masacre de Christchurch citó en su manifiesto al responsable del asesinato de 77 personas en la isla de Utøya. Especialistas distinguen varias similitudes entre ambos hechos

La forma en que se produjo el atentado de Nueva Zelanda de este viernes y sus motivos aparentes parecen llevar la marca del ultraderechista noruego Anders Behring Breivik, encarcelado en su país por el asesinato de 77 personas en 2011. Una matanza cometida con un arma de fuego, víctimas que simbolizan el multiculturalismo, un «manifiesto» que pretende justificar la masacre en nombre de una ideología, inscripciones en las armas… La matanza de Christchurch, en la que al menos 49 personas murieron en el ataque contra dos mezquitas, comporta grandes similitudes con los atentados perpetrados ocho años antes por Breivik.

En un documento de 73 páginas publicado en Twitter, el autor del atentado de Christchurch -un «violento terrorista de extrema derecha» australiano, según el Primer Ministro australiano Scott Morrison- afirma que «se inspiró realmente en el Caballero Justiciero Breivik». «Tuve solo un breve contacto con el Caballero Justiciero Breivik, y recibí una bendición para mi misión después de haber contactado a sus hermanos caballeros», escribe en una fraseología parecida a la del noruego. Breivik mató a 77 personas el 22 de julio de 2011 haciendo explotar una bomba cerca de la sede del gobierno en Oslo, y disparando después contra la multitud en un campamento de las Juventudes del Partido Laborista en la isla de Utøya. El extremista, de 40 años, también propagó un «manifiesto» de más de 1.500 páginas y llamó a seguir su ejemplo. «Vínculos dolorosos» La matanza de Christchurch hizo revivir a Noruega el episodio más trágico de su historia reciente. «Trae recuerdos dolorosos», declaró la Primera Ministra Erna Solberg.

Haya habido contacto o no, los ataques del noruego ya motivaron a otros extremistas en el pasado. El 22 de julio de 2016, cinco años después de Utøya, un joven inestable psicológicamente, del que se dijo estaba obsesionado con Breivik, mató a nueve personas en un centro comercial de Munich, antes de suicidarse. Que este ataque «haya sido filmado en directo evidencia una estrategia deliberada para convertilo en un elemento narrativo susceptible de ser utilizado por extremistas de todos los campos», opinó un superviviente de Utøya, Bjørn Ihler.

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