SANTO DOMINGO. Analistas políticos coinciden en que ha sido acertada la decisión de la Primera Dama, Margarita Cedeño de Fernández, de declinar a su precandidatura a la Presidencia, ya que entienden que contaminaría las primarias internas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Afirman que su decisión beneficia al candidato Danilo Medina y derrota a los reeleccionistas.

«Como Cedeño no ha hecho vida político-electoral, su incursión repentina como precandidata presidencial hubiese desatado fuertes tensiones y rencores en el PLD», comenta la politóloga y socióloga Rosario Espinal, quien agrega que «Cedeño no contaba con una base política propia, así que para echar adelante su candidatura necesitaba la de su esposo».

En tanto que el analista César Pérez piensa «que su declinatoria despeja en gran medida el camino de la candidatura de Danilo Medina, incluso despeja lo que puede ser el discurrir del proceso convencional del PLD para elegir su candidato a la Presidencia».

Según Espinal, además de Medina -quien considera lleva la delantera-, también salen beneficiadas las otras precandidaturas que hubiesen quedado opacadas si el duelo se hubiese centrado entre Medina y Cedeño.

Mientras, Pérez afirma que «significa una fuerte derrota para los impulsores del proyecto reeleccionista de Leonel Fernández». «Por lo menos, a fines de efecto, constituye un alivio para el presidente Fernández de no verse obligado a impulsar o tener que ver con una candidatura que de una u otra manera lo relacionaba a él con ella», agrega.

Antenoche, la Primera Dama anunció al país en cadena de televisión y mediante un documento entregado a la Comisión Nacional Electoral de su partido su declinatoria a la precandidatura a la Presidencia por el PLD, motivada por la intención de mantener la «unidad» en la organización política.

Con esa decisión, el Presidente Fernández, quien también es el presidente del PLD, ahora no tiene una inclinación familiar entre los precandidatos, por lo que podría ser un «mejor árbitro» dentro de su partido.

«Él (Fernández) moverá sus fichas, se moverá, pactará eventualmente de acuerdo a sus intereses. Puede favorecer uno u otro candidato», comenta Pérez sobre cómo actuará de ahora en adelante el Presidente.

«El retiro de Margarita Cedeño da la oportunidad al presidente Fernández de ser árbitro en el proceso interno. Ahora bien, esto no quiere decir que el Presidente no opte por apoyar algún candidato o enviar sus tropas políticas a hacerlo», dice Espinal.

Según la analista, tanto la decisión de Fernández de no buscar la reelección, y la declinación de Cedeño a la precandidatura, son indicadores de que «la democracia dominicana, aunque sea a paso lento, avanza hacia mayor institucionalidad