Sin importar que caiga un aguacero torrencial  o que el sol caliente más de lo normal, los “deliverys” ofrecen sus servicios los 7 días de la semana y hacen más fácil y cómoda la vida de miles de personas.

En el Gran Santo Domingo hay más de 100 mil “deliverys”. De esos, 60 mil pertenecen a los colmados. Todos son hombres y en más del 95% de los casos son jóvenes entre 18 y 25 años con muy bajo nivel académico.

La mayoría de la gente que llama a los colmados es para pedir agua purificada, refrescos de soda, cigarrillos y cervezas, según coincidieron todos los “deliverys” consultados.

“Delivery”, es un término del inglés que en el país tiene un uso común luego de la masificación del servicio a domicilio de los productos de los colmados. Según explicó el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenacerd), Ricardo Rosario, los “deliverys” se popularizaron con la masificación del uso de agua de botellón.

Dijo que actualmente, en el Gran Santo Domingo hay 15 mil colmados y que de esos el 75% ofrece servicios a domicilio con un promedio de 3.5 deliverys por cada negocio. Explicó que transportan más del 60% de sus ventas diarias, un promedio de 250 servicios diarios.

Explicó que sus servicios datan desde la década de 1980, pero que ha sido en la última década que se han masificado de manera considerable. La práctica se ha vuelto parte esencial de la vida cotidiana de miles de familias y hasta de empresas e instituciones. La necesidad de los “deliverys” es tal que muchas personas los solicitan  para que les hagan mandados.

Tal es el caso de José Miguel Soriano, un joven de 19 años, que aunque dejó sus estudios tiene aprobado el primero del bachillerato y es delivery  desde hace cuatro años en el sector Naco. Dijo que tiene 120 clientes que lo llaman para que los asista en otras necesidades que no están vinculadas a su trabajo en el colmado.

Según explicó, de los 120 clientes que tiene en lista hay 75 que son mujeres, generalmente solas. Dijo que la mayoría de los hombres que requieren de sus servicios son de edad adulta.

Carlos Figueroa, otro delivery  del Naco, dijo que tiene 200 clientes exclusivos y que de esos 180 son mujeres. Todos los consultados coinciden en que las demandas de sus servicios son diversas, desde arreglar algo en la casa, como un tornillo, taladrar una pared o limpiar el patio, hasta llevar un paquete a distintos lugares. Aunque el presidente de Fenacerd dijo que la mayoría de los deliverys reciben el salario mínimo de algo más de 9 mil pesos, todos los consultados coincidieron en que su sueldo es de 5 mil o 6 mil pesos. Algunos cuentan con seguro médico.

José Miguel confesó que sus ingresos superan los 15 mil pesos al mes, la mayor parte de propinas de clientes exclusivos.

Tienen baja escolaridad

El  presidente de la Fenacerd, Ricardo Rosario, sostiene que la mayoría de los “deliverys” tienen muy bajo nivel académico porque la mayoría prefiere trabajar horario corrido. Sostuvo que la actitud de los colmaderos es acomodarles un horario en el que puedan también estudiar. Dijo que la mayoría de los mensajeros de colmados no tienen licencia de conducir. Algunos tampoco llevan casco protector y son apresados por agentes de la AMET en redadas policiales.