Espinal BáezSANTO DOMINGO, RD.-La renegociación del contrato de Barrick Pueblo Viejo con el Estado dominicano sobre la explotación de oro y plata en la mina ubicada en Cotuí, en la provincia Sánchez Ramírez, no pone en peligro la seguridad jurídica si se fundamentara en criterios objetivos nacionales e internacionales que le den a ambas partes el sentido de que todos somos tratados con justicia, afirmó hoy el mediador y consultor en negociación, Nelson Espinal Báez.

Al referirse a la disputa entre las partes, sobre la proporción del reparto de los beneficios del contrato, consideró en un despacho de prensa, que “la seguridad jurídica de una nación no se basa, exclusivamente, en la firma de los contratos, sino en la satisfacción plena de los intereses y que los acuerdos se fundamenten en reglas, precios, condiciones y criterios objetivos y legítimos para todos …de hecho si esos criterios objetivos cambian a nivel internacional, como es el caso de los precios internacionales del oro y otros metales (comodities), es perfectamente legítimo que cambien los acuerdos”.

Sobre el contrato, el Presidente Danilo Medina expresó en su discurso de rendición de cuentas del pasado día 27 de febrero que “El oro que subyace en el suelo de la patria de Duarte, Sánchez, Mella y Luperón, es del pueblo dominicano. ¡De nadie más! Y sólo podrá ser extraído, procesado y exportado, si las condiciones de distribución de los ingresos generados por la explotación de este recurso no renovable, son justas y favorables para las dominicanas y los dominicanos. Y en los actuales momentos no lo son”.

Mientras que de su lado, la minera Barrick Pueblo Viejo, tras aludir a compromisos contraídos por la empresa con sus acreedores, dice tener “acercamientos amigables” con el Estado para discutir las inquietudes que derivan de algunos aspectos del contrato.

En ese tenor, el abogado  y académico de la Universidad de Harvard y del MIT, Nelson Espinal Báez, aclaró que  “ahora es el momento de, como hombres y mujeres de Estado,  sentarse a concertar un acuerdo digno, eficiente, legítimo, sostenible y  de ganancia mutua para las partes, descartando el populismo y la demagogia.»

El Dr. Espinal Báez marca la salida al conflicto, al expresar, “Entendiendo que en democracia el camino es la concertación y el diálogo democrático, pues el otro es el camino de la fuerza, y eso, en nuestro país no tiene futuro.»

Sobre la viabilidad de la solución del conflicto, recordó, del proceso de negociación entre la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE)  y AES Dominicana en el que fue el mediador de ambas partes, que se pudo verificar la capacidad estratégica de estas instituciones, y sus respectivos equipos, para asumir esos procesos como oportunidad real de crear valor, no sólo para ellas, sino para la República Dominicana.

Las declaraciones de entonces, de Celso Marranzini, como vicepresidente de la CDEEE, y Marco De la Rosa, por AES, coincidieron en que “la solución de la disputa ha sido una oportunidad para crear valor y trabajar juntos, a estos fines, y hemos creado valor por más de 440 millones de dólares en esta negociación…».

“La República Dominicana tiene la oportunidad de renegociar exitosamente un gran acuerdo, con transparencia, serenidad y visión de Estado, que defienda los intereses nacionales, entre los cuales está la seguridad jurídica y la inversión nacional y extranjera es la clave, es el compromiso”, concluyó el prominente abogado y mediador.