Danilo Medina y comision del FMISANTO DOMINGO, RD.-El directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del artículo IV con República Dominicana, en la que señala que el déficit fiscal consolidado del sector público se elevó a 8.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2012.

El Banco Central, sin embargo, en su informe preliminar de la economía dominicana del 2012, sitúa el déficit del gobierno central en 6.6%, igual a RD$153,803.2 millones, y al considerar el conjunto del sector público no financiero (SPNF) lo sitúa en un 6.8%. El Banco Central no incluye en su informe su déficit cuasi fiscal, que según el FMI es de 1.2% del PIB, ni el de otras instituciones del Estado.

Según el FMI, el crecimiento de la economía dominicana fue de 4%, conforme a las proyecciones, debido a que el fuerte aumento del gasto público en 2012 se contrarrestó en parte por la caída de la demanda del sector privado.

El directorio ejecutivo del FMI expuso que el déficit de 8.5% del PIB en República Dominicana obedeció a la combinación de debilidad en los ingresos y un aumento del gasto primario de alrededor de 40%, por lo que al aumentar el déficit fiscal, la deuda pública ascendió a casi 45% del PIB, en comparación con 35% del PIB en 2007-08. Estimó que la posición externa del país se debilitó y el déficit de cuenta corriente rondó el 7% del PIB, inferior al 2011, pero superior al promedio de 1994-2011, que fue de alrededor de 3% del PIB.

Empero, las entradas netas de capital fueron menores que en 2011. También las reservas internacionales brutas bajaron a US$3,600 millones, unos US$500 millones menos que en 2011, y que equivalen a dos meses de importaciones.

El FMI entiende que existen riesgos a corto plazo con las políticas fiscales más restrictivas propuestas por las autoridades, con lo cual el crecimiento se mantendría bajo y la inflación aumentaría a 5%, dentro del rango fijado por el Banco Central.

Según el FMI, las perspectivas de la economía dominicana presentan riesgos a la baja derivados de la persistente incertidumbre mundial y las vulnerabilidades internas y externas e instaron a implementar políticas macroeconómicas y a consolidar reformas estructurales para corregir los desequilibrios fiscales y externos, crear margen de maniobra de política económica y estimular el crecimiento.

El FMI plantea, además, aplicar un ajuste fiscal adicional, en especial por el lado de los ingresos, eliminando aún más las exenciones tributarias, a fin de reducir la deuda pública en relación con el PIB y garantizar la sostenibilidad fiscal en el país.

Tarifa eléctrica

El FMI instó al gobierno a establecer pronto un programa integral de reforma del sector eléctrico, que constituye una importante vulnerabilidad fiscal y estructural. Esta reforma debería incluir un mecanismo para ajustar las tarifas eléctricas, en función de los costos de la energía y medidas para mejorar la eficiencia y estabilidad del suministro de electricidad, mejorar la viabilidad financiera de empresas de distribución, estimular inversión en el sector y focalizar mejor subsidios a sectores de menores ingresos.