¡Ay Dios mío!, fue la última frase que pronunció la activista de los derechos humanos Sonia Pierre, antes de caer fulminada por un infarto agudo al miocardio que se la llevó para siempre de este mundo. Ana, una de sus sobrinas fue quien lo reveló, en el Batey Lechería, el poblado de Villa Altagracia donde vive su familia. En la mañana Pierre había visitado a su madre, la anciana doña Carmen, que junto a una de sus hermanas, Teresa, y de su hija Leti, a prima noche lloraban y el llanto de ellas se esparció por todo el batey, donde las lágrimas de dolor y los gritos, eran inconsolables.

“La verdad es que no esperábamos esto… ella vino esta mañana, habló con mi abuela, ella me mandó a buscar a una hermana mía, a una prima, y fueron a Villa, al mercado, a comprar unas cosas y subieron a la finca de ella. Allá le dijo a una prima mía ¡ay, Dios mío!, y cayó y murió en ese mismo instante”, narró Ana. A poca distancia de Ana, la hermana de Sonia Pierre sufría una crisis nerviosa, reclamaba a Dios por haberse llevado a su hermana.

La madre de Sonia lloraba destrozada. Los familiares impidieron en todo momento que los periodistas hicieran fotografías. La casa humilde, contigua a un play virgen de gran verdor, en la tarde fue atestada de gente, vecinos dominicanos y de nacionalidad haitiana, con los rostros bañados de lágrimas.

Ana también narró que Sonia Pierre había llegado el pasado sábado para pasar unos días en la loma, el lugar en Villa Altagracia donde la activista de los derechos humanos tenía una finca.

“Para nosotros y para la causa que ella defendía, su muerte significa mucho ahora mismo. Es un dolor bastante grande a la vez, un dolor internacional, porque ella era muy conocida y a la vez, era muy querida”, dijo la sobrina.

Antes de morir, Sonia Pierre celebraba un pasadía en su finca, junto a algunos familiares.

Asaban un cerdo.

El médico encargado de la emergencia del hospital del Instituto Dominicano de Seguros Sociales, José del Castillo, fue quien recibió a la activista y diagnosticó que su deceso fue producido por un infarto agudo al miocardio.