La Paz – Bolivia.- El Gobierno desecha toda posibilidad de la presencia en Santa Cruz de la Sierra de Joaquín Guzmán Loera, conocido como «El Chapo Guzmán», líder del Cártel del narcotráfico de Sinaloa-México, aseguró el miércoles el viceministro de Defensa Social, Felipe Cáceres.

Tras realizar un cruce de información en las unidades de inteligencia, el Departamento Nacional de Inteligencia de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) estableció que ni este súbdito mexicano, ni sus hijos, ingresaron a Bolivia, ni antes ni ahora», dijo junto al ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.

Indicó que los servicios de inteligencia de la FELCN fehacientemente establecieron que en la base de datos no hay información sobre supuestas actividades ilícitas de «Chapo» Guzmán en Bolivia.

«La oposición quiere denigrar y responsabilizar al Gobierno sobre información que circula en fotocopias que carecen de veracidad sobre la presencia en Bolivia de «Chapo Guzmán», afirmó.

Con relación al general retirado de la Policía y ex director de la FELCN, René Sanabria, detenido en una cárcel de Miami-Estados Unidos por tráfico de cocaína, aclaró que el servicio de inteligencia antidroga estableció que no existen antecedentes de este ex jefe policial relacionados a la comisión de delitos de narcotráfico hasta el 25 de febrero del 2011.

Complementó que a partir de las 13.30 horas del 25 de febrero se conoció que Sanabria estaba involucrado con actividades ilícitas y, por esa razón, el Gobierno dispuso acciones para aprehender a 11 personas con ese delito.

«Tras la aprehensión de Sanabria en Panamá, en un acción conjunta entre la Policía de Panamá y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), se activó en Bolivia un operativo de la FELCN para profundizar la investigación del caso y coadyuvar el trabajo del Ministerio Público que detuvo y mandó tras de rejas a los cómplices del general retirado», aseguró.

Llorenti afirmó que, de esa manera, quedaron desvirtuadas las afirmaciones del senador de Convergencia Nacional (CN), Roger Pinto, quien dijo que se conocían las actividades ilegales del general retirado Sanabria.

Recordó que Pinto señaló que se produjo una reunión en la que supuestamente el vicepresidente Alvaro García Linera le habría informado de esa actividad y en la que se habría rehusado a cambiar a Sanabria.

Recordó que se ha iniciado un proceso penal contra Roger Pinto para que demuestre esas afirmaciones.

Señaló que «tiene fe en la bondad de la política porque no se puede hacer política en base a la mentira, a la difamación y a la calumnia sistemática y reiterada».

«Venimos de otra cultura de hacer política, se pueden cometer errores y tener muchos defectos, pero que las críticas deben hacerse en el marco de la verdad», afirmó el ministro.