España alzó ayer domingo su quinta Ensaladera de Plata tras derrotar a Argentina por 3-1 en una apasionante y colorida final de la Copa Davis.

Rafael Nadal, número 2 del mundo, acabó con las esperanzas de Argentina y dio a España el punto definitivo en un partido agónico.

Nadal se impuso por 1-6, 6- 4, 6-1, 7-6 (0) a Juan Martín del Potro después de cuatro horas de batalla sobre la arcilla del estadio Olímpico de Sevilla. Del Potro luchó hasta la extenuación, pero se vino abajo físicamente, muy mermado por la paliza que se dio en los individuales del viernes frente a David Ferrer.

“Ha sido uno de los días más especiales de mi carrera”, dijo un emocionado Nadal, quien nunca le había tocado disputar el punto de victoria de una serie final. “Ganar el punto definitivo es una sensación muy especial y además en casa”.

El rey Juan Carlos entregó al capitán español Albert Costa la Ensaladera, la quinta en 11 años y la tercera en cuatro, confirmando al país ibérico como gran dominador de la competición en la última década.

Nadal, Ferrer, Feliciano López y Fernando Verdasco recorrieron el centro de la cancha festejando el trofeo con su afición, y bañados en una lluvia de confeti rojo y amarillo.

Argentina perdió su cuarta final de Copa Davis —la segunda ante España tras la derrota de Mar del Plata en 2008— y tendrá que esperar otra oportunidad para levantar el primer título de su historia.

“Tenemos que estar contentos y satisfechos con todo lo que hicimos cada uno de nosotros”, señaló el veterano David Nalbandian. “Creo que hicimos un gran año. Llegamos acá de la mejor forma, preparando una serie muy dura”.