La línea aérea American Airlines se auxilió de la Embajada de EE. UU. en el país para presionar a Aerodom por una disputa entre ambos en torno a los servicios en tierra en el Aeropuerto Internacional de las Américas.

Esto está contenido en un cable diplomático del 9 de febrero de 2005, divulgado ayer por el sitio web Wikileaks.

La linea aérea notificó a Aerodom que cerraría su subsidiaria el 1ro de abril y pararía sus servicios terrestres para todas las demás líneas aéreas en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, y asumiría el manejo de sus propios vuelos y los de American Eagle en esa misma fecha.

Ante la acción de American Airlines, Aerodom anunció que contrataría el 1ro de abril los servicios del grupo aéreo británico Menzies, para que suministrara servicios terrestres a todos los vuelos, tanto de carga como de pasajeros.

Esto, según el cable, les fue planteado por el embajador estadounidense Hans Hertell y funcionarios de la Embajada a las autoridades dominicanas.

Aerdom afirmaba que AA no tenía derecho legal a suministrarse ese servicio a sí misma y el entonces director general de aviación civil, Norge Botello, sostenía en ese sentido que el acuerdo bilateral dominico-americano de 1949 era el único vigente.

Conforme al relato, la Embajada instruyó al presidente Fernández y las autoridades de aviación civil que AA debía poder servirse a sí misma, según el acuerdo de transporte de 1986, del cual Aerodom alegaba que no había sido ratificado por el Congreso dominicano.
Tras repetidos intentos de llegar a un acuerdo con AA sobre servicios terrestres, Aerodom notificó a AA que liquidaba el contrato y AA tenía 120 días para transferir el manejo terrestre.

Si la disputa comercial no se resolvía antes del 1ro de abril, decía el embajador en su cable, Aerodom podía bloquear a los empleados de AA para impedir que la aerolínea intentara darse el servicio a sí misma.

Aerodom seguía a la fecha con su idea de pasar los servicios terrestes a Menzies, mientras que AA se proponía darse a sí misma el servicio terrestre, decía Hertell en el cable.